¿Qué es la Inspección Técnica de la Construcciones (ITC)?

La ITC es un tipo de mantenimiento legal preventivo, por el cual se somete periódicamente a los edificios a la revisión de una serie de elementos que afectan a la seguridad del inmueble y de las personas que lo habitan.

Ventajas de pasar la ITC

a) Se garantiza la estabilidad del edificio y por tanto su durabilidad y seguridad, revalorizando y alargando la vida de su edificio.
b) Se evitan reclamaciones de terceros ante hipotéticos daños derivados del mal estado de nuestro edificio.
c) Se mantienen o se alcanzan las condiciones de confort y se reducen los consumos energéticos.
d) Los trabajos de conservación necesarios se realizan con el asesoramiento de un técnico competente y con una visión global lo que hace más rentables las inversiones en reparación y mantenimiento.
e) Se evita la depreciación de los edificios manteniendo o aumentando su valor de mercado y mejorando las expectativas de alquiler o venta, ya que una ITC favorable constituye una garantía para vendedores y compradores o arrendatarios del buen estado del inmueble

¿Qué normativa la regula?

La ley 8/2013, de 26 de junio, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, donde se establece:

1. Los propietarios de inmuebles ubicados en edificaciones con tipología residencial de vivienda colectiva podrán ser requeridos por la Administración competente, de conformidad con lo dispuesto en la disposición transitoria primera, para que acrediten la situación en la que se encuentran aquéllos, al menos en relación con el estado de conservación del edificio y con el cumplimiento de la normativa vigente sobre accesibilidad universal, así como sobre el grado de eficiencia energética de los mismos.

Es obligatoria para aquellos edificios con una antigüedad superior a 50 años, salvo que las Comunidades Autónomas fijen distinta antigüedad en su normativa, destinados preferentemente a uso residencial situados en los municipios señalados en la disposición adicional tercera, deberán ser objeto, en función de su antigüedad, de una inspección técnica periódica que asegure su buen estado y debida conservación, y que cumpla, como mínimo, los siguientes requisitos:
a) Evaluar la adecuación de estos inmuebles a las condiciones legalmente exigibles de seguridad, salubridad, accesibilidad y ornato.

b) Determinar las obras y trabajos de conservación que se requieran para mantener los inmuebles en el estado legalmente exigible, y el tiempo señalado al efecto.

¿Qué debo hacer?

Antes de nada, es importante aclarar que la ITC no es un impuesto municipal.
El propietario acordará con el técnico competente sus honorarios profesionales en función de las características del edificio: su superficie, sus características estructurales y constructivas.

ALIV Studio revisará íntegramente el edificio: cimentaciones, estructura, fachadas, cubierta, instalaciones, etc., tanto desde el punto de vista arquitectónico como de ingeniería, verificando su estado de conservación para garantizar su seguridad tanto para el propio edificio como para los colindantes y hacia la vía pública. Una vez examinado existen dos opciones:
1) Si el edificio se encontrara en buen estado el técnico emitirá y presentara en el Ayuntamiento un certificado de inspección y su informe anexo que acreditarán que la ITC es favorable. Examinada la documentación por parte de la Administración, el expediente será archivado hasta la siguiente inspección, que por norma general se realizará transcurridos 10 años. Además, se procederá a la anotación del edificio en el Registro de edificios y construcciones.
2) Si se apreciaran daños o deficiencias que impliquen una ITC desfavorable el propietario, previa solicitud de la correspondiente licencia, procederá a la ejecución de las obras necesarias para la reparación o subsanación de las mismas y una vez ejecutadas satisfactoriamente presentará un nuevo certificado e informe anexo de ITC favorable.

Si no se ejecutasen las obras ordenadas, el Ayuntamiento podrá ordenar la ejecución subsidiaria de las mismas, lo que habitualmente conlleva un importante sobrecoste respecto del coste de ejecución ordinario.
El importe de las obras que fueren necesarias para acreditar una ITC favorable dependerá del alcance de las mismas.