Las viviendas son como los trajes buenos, deben hacerse a medida.
Por eso, en este “traje a medida” ha priado dos factores imprescindibles, la disponibilidad de un gran espacio multiusos para el desarrollo de las aficiones de promotor, y la accesibilidad.
Por eso, aunque la vivienda quizás exteriormente no nos diga nada, resuelve perfectamente las necesidades del promotor, con un gran espacio en planta baja y la instalación de un ascensor para el acceso a la planta primera.
Todo ello en una edificación de dos plantas de altura entre medianeras y volcada al inerior de la parcela, a patio.
Una fachada racional, sin alardes ornamentales, pero funcional y con presencia.